lunes, 8 de julio de 2019

Me habéis pillado

He sido pillado infragantis, aunque un perro viejo suele tener recursos para cualquier in-contingencia que pueda llegar en cualquier momento inesperado.
Es cierto que no soy amigo de despedidas, un día me marché de mi trabajo sin más, hace 40 años que suspiraba por una oposición, un puesto tranquilo, lo otro era la fragua, me gustaba, pero no tanto como para no luchar por ser MAESTRO, tiempos duros, de milis, de aguantar la disciplina de alguna persona y muchos mandos tontos, chusqueros de mano dura, de esos que no te dejan pensar, no vayan a descubrir que eres más listo que ellos
Pero el tema es que en la comida de mi insti, ese del que me fui sin decir adiós, porque la verdad es que suelo volver y tomar un café con mis amigos, la cafetería siempre fue mi despacho y todavía me siento como en mi casa.
Retomo..., el caso es que sin darme cuenta me invitaron a decir unas palabras, no era mi jubilación pero me recordaron que yo también me fui, por un momento me sentí halagado y comencé con lo que llevaba días dando vueltas en mi cabeza.
Es cierto que no he leído muchos libros pero también es cierto que algunos los sigo releyendo todavía, y entre mis elegidos tengo "las enseñanzas de un guerrero", escrito por Marc Buillat de Corgemont Sartorio, gran filósofo que basa su tratado en la obra de Eiji Yosikawa sobre el mítico, Miyamoto Mushasi. Y si me gustan Las enseñanzas de un guerrero, mucho más me gusta la obra original de Miyamoto.
Una bonita frase llevaba días rondando mi cabeza " Cuántos son los hombre cuyos méritos perduran después de haberse marchitado las flores"
Intenté resumir mi alegato que tanto rodaba en mi interior golpeando de un lado para otro, llevo algunos meses al otro lado del trabajo, de las obligaciones diarias por un salario para comer, y desde este lado algo más ocioso que el otro, al menos hace tiempo que me contaban el origen del ocio y del no ocio o negocio.
Queda algún mérito en mi trabajo que sea digno de mencionar o simplemente ha sido un trueque profesional, comentaba que dichos méritos la mujeres lo tienen mucho más fácil, porque la maternidad les suele pesar más a ellas y aunque el embarazo indica el inicio de acompañar y el parto debiera ser el inicio del compartir, siempre han gustado de hacerse cargo de la prole, aunque algunos rompimos dicha regla hace tiempo, porque criar a mis hijos nunca fue una carga, sino un disfrute, lleno malos y buenos momentos, de arrugas en el rostro, unas de reír y otras de llorar, pero una gran labor.
Intenté ser breve porque considero que en una sociedad que se va simplificando a pasos agigantados demasiadas palabras son difíciles de digerir y no tengo emoticonos en mi discurso. Pero hay profesiones que bien valen una vida y una lucha por dejar este hogar llamado tierra siendo un poco más humano. 
Queridos compañeros, pensad que cuando vaya pasando esa marabunta de pequeños problemas, de problemas tontos que suelen durar demasiado y respondáis a la pregunta de ¿Cuántos son los hombres cuyos méritos perduran después de haberse marchitado las flores? No tengáis ni que responder nada, eso significará que la conciencia está tranquila, porque si se empieza a hurgar en los errores cometidos, esos que son humanos, eso implica que no has sentido a esas maravillosas personas que nos han acompañado, primero eran niños, luego adolescentes y hoy desempeñan su papel en la sociedad, son buena gente en su gran mayoría, algunos incluso ya nos han dejado, pero cuando voy por la calle y los saludo no tengo que preguntarme nada, simplemente he cometido errores, cuando he sido consciente de ellos he pedido disculpas y siempre los he querido como lo que son PERSONAS. Termino con unas palabras escritas en la pared de la entrada a mi instituto, esas que reescribí en mi corazón y que tantas veces he repetido. " No son días ni horas, son personas"

lunes, 18 de febrero de 2019

No entiendo porque nos empeñamos en adelantar...

LA MUERTE, cierto has leído bien, llevo una vida leyendo sobre el Do, en las artes marciales, en la filosofía japonesa, tanto era mi afán por llegar que olvidaba el acto de leer, de hacer de dicha actividad un hecho divino, de divinizar una buena postura al tiempo que leo, de divinizar lentamente todo lo que voy aprendiendo; todo eso era sepultado por las prisas de conocer, por las prisas de llegar a una meta, porque me han educado en conseguir metas en vez de educarme en disfrutar del camino. El proyecto ya llegará cuando llegue.
Como tantas mañanas que se me hacen divertidas meditando mientras corro, me ha saltado el interruptor de dicha meditación, para que pensar en el desayuno, para que pensar en las prisas por llegar más rápido, acaso es por miedo al fracaso como buen corredor, acaso es miedo al fracaso por no tener una buen forma física, acaso es el miedo a llegar tarde a preparar el zumo, acaso es el miedo...
Vuelves a leer bien he puesto MIEDO, porque en dichas elucubraciones mentales he vuelto a la batalla entre Lao-Tse y Confucio, el primero habla del Tao del cielo, del Tao de la Tierra, pero deja el  Tao del hombre un poco aparcado, mientras que el segundo opina que si hoy ha actuado correctamente esta noche puede morir...
Y pensaba yo..., acaso la no acción de Lao-Tse, no será miedo a actuar por considerar que el hombre es facilmente contaminable y está mejor, -como tantas veces nos repiten y yo pocas veces he estado, calladito, quietecito, a quien no le ha dicho, nene deja ya de jugar con la pelota- sin molestar.
Y porqué pensar que somo seres espirituales y eternos para recomendar la no acción, porque lo cierto es que si hemos nacido moriremos
Y pensaba yo..., acaso no nos llevan al matadero con una no acción encubierta que se enfrenta de lleno con la consecución de unos objetivos, porque rápidamente hemos de llegar a ser unos hombres o -perdonen si no digo hombras, por no politizar palurdamente mis palabras- unas mujeres de provecho. Pocas veces nos dicen disfruta del camino, que ya llegará la meta, que en el fondo no es más que una puerta o un cruce para  emprender otro proyecto, que también debes disfrutar. Simplemente nos empujan a conseguir unos objetivos que muchas veces son los de otros, como si dicha meta fuera el final, la muerte, desean que lleguemos de manera anticipada, cuanto antes mejor, si se es bueno y tranquilo entonces eres superdotado y todavía debes llegar más rápido, pero nadie nos ha dicho si realmente disfrutaré de mi nuevo camino cuando cruce dicha puerta, y seguimos caminando pero tranquilo que cuando estés cansado llegarán las vacaciones, aunque en el fondo no es más que un ratito jugando a estar muerto, que luego resulta que no es tal porque todavía estás vivo y descubres que ni son tan maravillosas ni has descansado tanto, simplemente has puesto tu culo al sol cuando lo que te hubiera gustado es viajar, o te han subido en un idílico crucero donde has visitado lo que ha interesado a la sociedad de consumo pero no has conocido realmente a las personas que has visto.
Y pensaba yo..., acaso no nos tienen una vida produciendo para alcanzar una jubilación que la disfrazan de todo lo que quieran cuando ya no estás preparado para trabajar, y te mantienen en vida con objetivos que aparecen de pronto, esos que quedaron por hacer hace tantos años y que la edad no te dejará cumplir como cuando eras joven, si observas con atención esa pista de baile verás la torpeza de tus congéneres, pero no te hagas ilusiones ni te creas el rey de la pista, porque ellos te verán a ti de la misma manera, estoy cansado de decir que nunca me gustó el auto-engaño por más que lo disfracen de pensamiento positivo.
¿Entonces que hago? Pues nada, simplemente, no tener miedo que es el tono de fondo de mis palabras, me da igual si vives rápidamente o te has adherido al movimiento Slown, si te gusta tener el culo al sol o viajar, simplemente disfruta como si hoy fuera tu último día, y para disfrutar solamente tienes este momento, no dispones de la meta ni del pasado porque nunca sabrás cuando estás cruzando realmente la línea, no tengamos miedo a disfrutar del hoy, del ahora, porque mañana puede estar lejos, puede que nunca llegue o simplemente que sea otro lindo día, pero todo eso es soñar y soñar se edifica en lo que ESTOY HACIENDO AHORA COMO ÚNICO CAMINO PARA PODER SOÑAR

Vuelvo a ser real

Tengo tantos motivos para considerarme afortunado de ser real que no encuentro el ideal para empezar y lo cierto es que a veces los motivos para considerarme real no son todo lo favorables que me gustaría considerar.
Terminó un año duro, más que por lo duro del trabajo, porque mi cabeza y mi salud se han podido recrear en asuntos triviales.
Por una parte no han sido problemas demasiado graves, o tal vez si, pero lo suficiente para que mi vida diaria se haya desarrollado con cierto desequilibrio, si a esto le sumo mi hermetismo conmigo mismo, lo cierto es que me he comido la cabeza demasiado.
Tampoco he solucionado nada todavía, puede que por miedo a los resultados, por dejadez o simplemente porque yo soy el que soy.
Claro que en la toma de decisiones....todo esto salía por mis dedos el 6-9-2018
Y ciertamente, tengo que confirmar mis presagios, pero dentro de esos comentarios quedaba poco optimismo, y es que la sombra del quirófano pesaba todavía en mi cabeza.
Todo va pasando el trago se desliza suavemente por mi garganta y observo como esa sombra pesimista se va desvaneciendo, otra cosa es que haga una buena digestión, me costó masticar los malos momentos de una manera positiva y laboriosa, positiva por considerar que todo debería mejorar y laboriosa porque siempre he estado manos a la obra dentro de mis posibilidades, incluso haciendo esfuerzos para mantenerme dentro de los límites recomendables, de esa manera se van cumpliendo plazos, algunos fueron impuestos por los galenos y otros autoimpuestos, pero con tesón y perseverancia vuelvo a ser real.