domingo, 29 de octubre de 2017

Cualquier tiempo pasado fue mejor

Al igual que la botella medio llena o medio vacía, dependiendo del objeto de nuestra atención, incluso dependiendo del estado de ánimo o simplemente de salud afirmaremos que cualquier tiempo pasado fue mejor o también podemos pasar de la susodicha locución por pensar que no nos cuadra demasiado.
Lo que si es cierto es que, no es malo pasar por el tamiz del tiempo los acontecimiento pasados, dicho esfuerzo de pensamiento por una parte nos alejará de la realidad en tanto en cuanto el recuerdo no escrito prontamente tiende a acomodar hechos reales a personalidades y por otra nos ayudará a valorar dicha realidad desde la distancia.
La primera es totalmente necesaria ya que a veces no seríamos capaces de sobrevivir al acecho de las enfermedades mentales si tuviéramos que cargar con todas las culpas de nuestros actos, podríamos poner un símil en medicina y es que las heridas han de curar aunque a veces no nos gusten demasiado la cicatrices dejadas, por eso no es malo el documento escrito que volvemos a leer pasado un tiempo, es una forma de volver a la realidad, podemos ver por tanto que una parte nos llevará directamente a la otra si queremos ser consecuentes con nuestra vida.
La vida es un maravilloso puzle que vamos encajando, pero un puzle es como una foto, ambos no son la vida real por muy improntas que puedan resultar en algunos momentos, nos faltaría el elemento tiempo en donde se van desarrollando los acontecimientos, lo que hace la foto cambiante, resultando de tal manera un vídeo de algo que ha ocurrido, para encajar un puzle pasado por el tiempo tendríamos que andar alerta con las formas cambiantes y con la previsión de dichos cambios, ¡Qué bonito es jugar al ajedrez! ¿Cuántas jugadas podemos imaginar en nuestra mente para ganar la partida? Pero la partida de la vida es todavía más difícil ya que hay tantas reglas que incluso no sabemos cuantas son perecederas y cuantas universales.
Y de esta manera con un pensamiento un poco primitivo, seremos felices con poco, ya que el responsable del tablero es Dios,
Sin embargo los librepensadores van dibujando futuros puzles para posteriores jugadas, unas saldrán y otras nos harán cambiar el puzle o cambiarnos a otro, pero nos sentimos responsables de la parte del tablero que nos ha tocado vivir.

No hay comentarios:

Publicar un comentario