Teniendo en cuenta que este blog nace como una herramienta que quiero conocer, continúa siendo la catarsis de mi alma y cuando no queda nada más que decir, veo que hay alguien, a quien le puede parecer interesante y que incluso me hace algún comentario, hasta me siento importante, más que nada por la valía del lector que por lo interesante de mis palabras. Vale! dejemos lo de compa y pongamos lo de amigo que creo que es más real y sienta mejor, - gracias por tu comentario, no abandonaré esta herramienta me sentiré un abulescente mientras pueda, por eso perdona que cambie la forma de encauzar esta entrada y te lo dedique en primera persona.
- ¿Recuerdas lo que significaba un bostezo en nuestra infancia?. Joder! siempre había alguien a quien se le escapaba y al momento estábamos todos los de la clase bostezando, se pegaba más que la crisis, un día dijo alguien la palabra y ahora parece que todos estamos críticos. Pues sí! incluso en la adolescencia un bostezo que podía salir con la discreción de un pedo, se pegaba de tal forma que andábamos toda la clase bostezando. - Pues ahora no! primero si en algún claustro alguien tiene ganas de bostezar se sale al pasillo, ah! y del pedo ni te cuento, se lo guarda aunque reviente! si fuera huele a podrido, no te cuento lo mal que tiene que sentar guardárselo, estamos un poco más podridos por dentro eso seguro! Incluso yo recuerdo los primeros pedos de alguien que mejor no nombrar, primero porque no se ofenda y segundo porque es demasiado importante en mi vida (siempre ponemos en boca de un amigo o de un primo lejano cualquier problema psicológico propio, no veas si el problema es el puto pedo). Pero imagínate, amigo, cuando se te escapa uno en una farmacia, aunque sea poco ruidoso, y encima no puedes negar quien ha sido, porque por más que mire a los de al lado, se pone uno coloradísimo, vamos! innegable!
- Pero volvamos al otro indiscreto y menos ofensivo que el pedo, y es al bostezo, pues de vuelta a él, creo que tendremos que involucionar primero si queremos evolucionar después, Antiguamente bostezaban hasta las abuelas y hoy puede que tengamos el espinazo tan hecho polvo que ni bostezamos, - Prueba y verás! - Y en tu caso amigo puede que tu espalda todavía te lo permita. - tanto rodar por el suelo, tanto caer y levantarse durante un tiempo por los tatamis te dio una vida a la espalda que hemos perdido los que hemos pasado demasiado tiempo sentados en cualquier poltrona, bien trabajando o bien en los ratos de ocio, que no ociosos con una buena pareja, para esto último vale cualquier rincón del campo, siempre que no haya un burro que te incordie y vaya presumiendo de sus veinte centímetros, ni bandadas de patos de un sitio para otro. - pero eso es harina para otro momento.
- Vale! voy al grano, y no me enrollo más, cuando digo que hemos de involucionar, lo digo porque tenemos que buscar que nuestra espalda se asemeje tanto como podamos a nuestra infancia, cierto! pasando por la adolescencia -incluso por el puto pedo-, pero si nuestra espalda se encuentra relajada y vigorosa como entonces, volveremos a la vitalidad perdida, nos reiremos de que a nuestros compañeros se les ha pegado nuestro bostezo, dejaremos el pedo con una picarona sonrisa y nos iremos al otro lado de la clase diciendo "el que lo huele debajo lo tiene", pero tenemos sentido del humor, un poco de picaresca inocente, y una buena salud corporal. - y lo peor amigo es que todo esto se va perdiendo, y con el paso de los años y las horas sentados, sintiéndonos importantes, abandonados a un buen sillón nos destrozamos la espalda -otros se la destrozan de pie- y hasta se nos olvida bostezar.
- Pues mira amigo el bostezo creo que es uno de los mejores ejercicios de yoga, o de pranayama, o de vyayam o de chikun o de ki o de ortofonía o de todas las leches que queramos, - si! el bostezo de nuestras abuelas era genial como ejercicio de respiración, no perdamos el bostezo y esa vuelta a la infancia si queremos ser buenos abulescentes - las técnicas pueden ser diversas, que cada uno busque las suyas, pero te recuerdo una encarecida para ambos que creo que llaman body-rolling, como no se inglés, lo traduzco como me da la gana (por la mancha dicen "como me sale el pijo" que significa tierra llana, de la chorra de los de cuenca lo cuenta tu), por ejemplo "enróllate amigo" y nos enrollamos mientras nos reímos y tomamos conciencia de nuestro maltrecho cuerpo abulescente
- Pero llegados a este punto también podemos evolucionar, algo muy difícil si no llegamos al susodicho punto de involución, para eso hay tantas cosas que nos ayudarán a ser felices que cada uno puede inventar la suya propia, pero ¿y si la inventamos como tus métodos educativos? tomando una birra de letras junto a un amigo, la función social es necesaria, nuestra sociedad anda demasiado individualizada, no entiendo porqué se le sigue llamando sociedad cuando somos muchos individuos más o menos juntos, ¿Qué pasa con la especie?, de la tribu ni te cuento, ya no nos sentimos ni mamíferos - hasta los leones pueden entablar relaciones sociales duraderas en su adolescencia, con ajuste inclusivo incluido-.
- Lo que nos faltaba, no eran más que estos medios, donde el personal pone la sonrisa para salir en la foto y colgar su supuesta felicidad en público, y de paso etiquetar a los que pretende dar envidia. Afortunadamente por estos medios también se puede conocer gente de verdad, pero mejor aprendamos idiomas con ellos frente a una birra de letras de esas. ¿Que pasa con esconderte para ver a la persona amada? ¿Todavía existe el amor platónico? ¿La podremos amar toda una vida?. Puede que haya que re-escribir los libros de psicología si queremos ponernos al día y no andar como el vaticamo, demasiados años por detrás ( perdón, cuando digo, por detrás no me estoy refiriendo a la afiliación sexual de algunos miembros del clero, me refiero a ponerse al día con los feligreses)
- Por todo esto y tantas cosas que me quedan en el tintero, simplemente, GRACIAS AMIGO, por decirme que siga siendo un abulescente
Buf, miedo me dan los psicólogos...
ResponderEliminarPero te cuento que, efestiviriwonder, en ciertas lejanas épocas en las que gestionaba un gabinetillo de psicología, el método de entrenamiento rápido para que el personal no confundiera la relajación con algún tipo de contorsionismo oriental "raro" (para ellos) era simplemente decir:
-Bosteza...¿Cómo te encuentras al hacerlo? ¡¡¡Pues eso mismo es relajarse!!!
Y luego pasábamos a los diferentes trucos y técnicas para hacerlo de forma voluntaria, fácil y discreta ...
En fin, que sí. Que deberíamos reinventar la caña y levantar acta de las reuniones de café... Y que, pienso, primero somos nosotros. Una vez arreglados, igual tenemos energía para apañar el mundo...
Por eso me acostumbraré a llevar la ropa deportiva... Si surge un rato, no hay que desperdiciarlo. Y los demás, pues eso, que se queden con el pedo o que se apunten a la juerga.
Ea.