sábado, 20 de agosto de 2011

matemáticas y amor

No quiero que la impresión que os llevéis, es la de que siento un profundo amor por las matemáticas, no porque no lo tenga, sino porque no es el tema. Me quiero referir a la capacidad de amar y dividir de muchas personas, claro que pueden tener un amor profundo, pero ¿qué pasa cuando hemos de dividir dicho amor? y ¿en vez de poner todo lo que tenemos en el lado de la balanza de la persona amada lo repartimos en aquellos que nos hacen favores?. Pues nada que simplemente y suponiendo que la persona amada no esté ciega (algo difícil de comprobar en el amor) se irá dando cuenta que cada día es menos importante, al tiempo que van tomando posiciones el resto.
Claro que todo esto nos lleva a un análisis de costo beneficio, ¡normal! sobre todo si los allegados ya son tan importantes, por lo que nos aportan, que simplemente decidimos quitar el cariño de la balanza original, no vaya a ser que perdamos los favores del resto. Siempre ¡tomando decisiones!, algo que puede parecer ilógico en el amor.
Todo esto nos lleva a pensar que ni los que ofertan favores son tan tontos, ni tan buenos, ni tan altruistas; ni los amados tan gilipollas, que incluso a veces cegados por el amor, no ven las evidencias, pero que con el tiempo no tienen por menos que reconocerlas y ajustar su proceso de costo-beneficio
Pues psicólogos aparte es una forma de explicar el proceso de enamoramiento.

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